Para facilitar que las asociaciones pertenecientes a la FRAVM tengan acceso a los seguros éticos, asequibles y sencillos, hemos diseñado un seguro que cubre las actividades habituales durante todo un año.
A continuación, os explicamos las características de la Póliza FRAVM. Si desde tu asociación necesitáis que os ampliemos la información , o preferís que acudamos personalmente para explicarla ante la asamblea de la asociación vecinal, sólo tenéis que poneros en contacto con nosotras a través de:

Reuniones, charlas y gestión administrativa de la asociación.

Actividades infantiles, educativas y de tiempo libre, actividades deportivas no federadas, organización
de campamentos urbanos y actividades extraescolares.

Actividades culturales, artísticas y recreativas tales como talleres de lectura, charlas, manualidades,
paseos, excursiones a museos, conferencias, salidas culturales y educativas.

Organización de conciertos, representaciones teatrales y/o danza de aforo controlado inferior a
500 localidades.

Huertos urbanos
Hemos establecido tres tramos de tarifas, para adaptarnos a la actividad de todas las entidades. Os ayudaremos a decidir sobre cuál es la más adecuada para cada entidad en función de vuestros riesgos, aunque, a modo de orientación, para la mayoría de las asociaciones vecinales será suficiente con la modalidad más económica.

Suma asegurada por siniestro al año:
300.000€
Cuota anual:
159€

Suma asegurada por siniestro al año:
600.000€
Cuota anual:
201€

Suma asegurada por siniestro al año:
1.200.000€
Cuota anual:
238€
Coberturas contratadas: responsabilidad civil de actividad/explotación, accidentes de trabajo, y locativa con cobertura fija de 150.000 por siniestro y año. Franquicia general 150€ por siniestro. Base de cálculo: presupuesto hasta 150.000 euros. Prima mínima y de depósito sujeta a regularización anual. Ámbito territorial: Territorio nacional

Los seguros éticos y solidarios se basan en el principio de mutualidad, donde un grupo de personas se unen para hacer frente de forma conjunta a los riesgos que puedan afectar de forma individual a cada uno de sus miembros. De esta forma, promueven la cooperación frente al individualismo, igual que lo hacen las asociaciones vecinales.
Para los seguros éticos, las finanzas deben estar al servicio de la sociedad, y no al revés. Eso se concreta de dos formas: con sus asegurados, a través de un compromiso de buenas prácticas; y con el resto de la sociedad, a través de políticas de inversión socialmente responsable.
El seguro ético se desarrolla sobre la base de que la relación que se establece entre asegurador y asegurado debe ser de igual a igual, sin desequilibrios de poder. Esta es la base de todas las buenas prácticas aseguradoras:

El mayor impacto social y ambiental de una una entidad aseguradora lo realiza a través de sus inversiones.
¿Sabes que, sin la financiación del sistema financiero y asegurador, tres de cada cuatro armas no podrían fabricarse? ¿Y, que sin el respaldo de las aseguradoras, la mayor parte de las explotaciones y actividades relacionadas con los combustibles fósiles no podrían realizarse por su elevado riesgo?. Muchas compañías destacan continuamente pequeños gestos "sostenibles" como el reciclaje o el ahorro energético, mientras ocultan sus prácticas financieras en favor de prácticas poco éticas.
El seguro ético no practica el greenwashing, si no que invierte solo en actividades que benefician a la comunidad y al medio ambiente, y lo demuestra sometiéndose a una auditoría anual ante el Observatorio de las Finanzas Éticas, que acredita con el sello Ethsi la responsabilidad ética y solidaria.
